VIOLETA ROJO

Su elección es La carta de Carlos Marx a Federico Engels, con la que preludia su “Breve manual para reconocer minicuentos”:

“Lamento escribirte una carta tan larga, pero no tengo tiempo de hacerla más corta”

DOS ESQUELETOS – JAVIER TOMEO

Los dos esqueletos, con los huesos blanqueados por el sol, conversan sentados al socaire de la pared del cementerio.

ESQUELETO A. Oye.
ESQUELETO B. Dime.
ESQUELETO A. Lo peor que podemos hacer es desanimarnos.
ESQUELETO B. Sí, eso sería lo peor.
ESQUELETO A. Vendrán tiempos mejores, estoy seguro de eso.
ESQUELETO B. ¡Oh, desde luego! ¡ Vendrán tiempos mejores!
ESQUELETO A. Se trata de saber esperar.
ESQUELETO B. Sí, se trata de eso.
ESQUELETO A. Los árboles volverán a ser verdes.
ESQUELETO B. Eso es: verdes. Y cantarán otra vez los pájaros.
ESQUELETO A. ¡Ah, qué agradable será entonces vernos regresados a la carne!
ESQUELETO B. ¿Crees que regresaremos también a la carne?
ESQUELETO A. ¿Quién lo duda?
ESQUELETO B. (Nostálgico.) Eso sería estupendo.
ESQUELETO A. (Tras una breve pausa.) ¿Cómo te llamabas antes?
ESQUELETO B. Juanito.
ESQUELETO A. ¡Anda pues, Juanito! ¡Levanta el corazón!
ESQUELETO B. (Mirando a través de sus costillas.) ¿Qué corazón?
ESQUELETO A. (Reconsiderando la situación, con acento súbitamente desesperanzado.) La verdad es que hicimos mal muriéndonos.
ESQUELETO B. Sí, hicimos mal.
ESQUELETO A. Perdimos el corazón.
ESQUELETO B. Sí, lo perdimos.
ESQUELETO A. Eso fue, sin duda, lo peor.

Silencio. El ESQUELETO B sopla a través de su propia tibia y brota una suave melodía, que ondula apenas la cabeza de las ortigas. Al conjuro de la música, las serpientes de hace cien años – apenas un rosario de menudas placas óseas – tratan inútilmente de erguirse como en los viejos tiempos de la ponzoña fulminante.

Javier Tomeo (En Historias mínimas, Barcelona, Anagrama, 1988)

AVISPAS Y HORMIGAS – IGNACIO ALDECOA

(Tu cabeza, Apollophanes, ha llegado a ser un cedazo, o las páginas de un libro carcomido, exactamente igual que un hormiguero, o como las notas musicales lidias o frigias. Pero sigue boxeando sin miedo, porque aunque te hagan papilla la cabeza tendrás las mismas marcas que tienes; no puedes tener más.

LUCILIUS)

—Tienes que seguir.

—No puedo.

—Tienes que seguir.

—No puedo.

—Tienes que seguir.

—No puedo.

Un enjambre de avispas alrededor de la cabeza. Un turbante de pequeñas llamas. Un incendio en los oídos, crepitando, devorando la voz humana. Chispas en los ojos, dentro de los ojos, cauterizando el iris, royendo el nervio óptico. Y ahora una lengua bífida hasta el oscuro pensamiento, iluminándolo y quemándolo. Fuego en el vientre y en el corazón. Otra vez avispas; en los pulmones, en las celdillas de los pulmones y dentro de los guantes y en los huesos destrozados de las manos.

—No puedo más.

—Sigue.

—No puedo más.

—Sigue.

—No puedo más.

—Sigue.

La cabeza se desprenderá con el enjambre y volará hasta las estrellas, hasta la dispersión de las estrellas. Hay que meter la cabeza en el agua para que desaparezcan las avispas. Entonces quedarán dos o tres agonizantes sobre los párpados, las más dolorosas sí, pero las últimas. Porque el ruido, este ruido, porque el ruido…

—Sigue y no seas cobarde.

—No.

—Sigue y no seas cobarde.

—No.

—Sigue y no seas cobarde.

—No.

Quiero cantar; marcharme por algún camino sin gente, cantando. Quiero oírme, llegar a un arroyo, tumbarme a la sombra de un árbol y cantar y oír. Quiero encontrar un hormiguero y deshacerlo, pisar las hormigas y orinarlas. Quiero volverme niño y dejar todo esto, porque no puedo más, porque ya te he dicho que no puedo más, porque tengo un enjambre en la cabeza y dentro de la cabeza, porque estoy en un incendio. Porque no puedo, porque no puedo más. ¿Lo entiendes?

—Tienes que seguir si quieres continuar comiendo de esto.

Ignacio Aldecoa, (En Neutral Corner, Barcelona, Lumen, 1962)

Ilustrado con fotografías artísticas de Ramón Masats, operándose una fusión semántica entre texto e imagen.

Ilustrado con fotografías artísticas de Ramón Masats, operándose una fusión semántica entre texto e imagen.

EL BAÑO DE DIANA – GUSTAVO MARTÍN GARZO

La falda se hincha, se eleva, y la chica trata divertida de impedirlo. Es una chica muy joven, y va acompañada de un amigo. Su falda es plisada, cortísima, de tela muy leve, y el viento se la levanta como si estuviera jugando con un papel. La chica se ríe nerviosa, y finalmente tiene que detenerse, que apoyarse contra la pared, junto al escaparate de la confitería. Sus ojos brillan de vergüenza y malicia, y el chico, que se ha detenido con ella, la mira maravillado. No se atreve a moverse, a hacer o a decir nada; asiste a la escena con el temor y la fascinación con que lo habría hecho al baño de la diosa en lo más escondido del bosque, a la visita del ángel a la más reservada de las doncellas.

Gustavo Martín Garzo (En El amigo de las mujeres, Valladolid, Caja España, 1992)

MAR DE PIRAÑAS – EDICIÓN DE FERNANDO VALLS

El siglo XXI ha traído consigo la consolidación definitiva de un nuevo género literario: el microrrelato. Por primera vez existen autores, muchos de ellos jóvenes, que se inician en la escritura a través de la narrativa brevísima, lo que ha significado el ensanchamiento del campo de juego literario. Internet ha sido el gran aliado de estos textos tanto en las bitácoras como en las revistas electrónicas, donde además son comentados y se reflexiona sobre sus peculiaridades. Desde estéticas muy diversas, la antología Mar de pirañas ofrece una muestra plausible de la calidad y exigencia de estos nuevos nombres del microrrelato español.

"Mar de Pirañas"  Edición de Fernando Valls

“Mar de Pirañas” Edición de Fernando Valls

DAVID LAGMANOVICH – ESCRITURAS

La línea levantó la cabeza y me mordió la mano con que la escribía. Comprendí que mi obsesión con el microrrelato era excesiva y me puse a escribir un cuento de extensión convencional. Un párrafo se enroscó y saltó hacia mí, hiriéndome en el calcañar con su cola ponzoñosa. Entonces me instalé en el territorio más conocido de la novela. Algunos capítulos suscitan mi desconfianza. Vivo inquieto, maquinando estrategias para proteger la yugular.

CIENPIÉS: LOS MICRORRELATOS DE QUIMERA – EDICIÓN NEUS ROTGER Y FERNANDO VALLS

En el mes de noviembre de 2005 se cumplieron veinticinco años de la aparición de la revista Quimera. Para celebrarlo, Neus Rotger y Fernando Valls publican esta antología del microrrelato que constituye una panorámica completa y extraordinaria del género. De entre todas las modalidades de la prosa narrativa breve, el microrrelato es sin duda el género más joven y experimental, escrito a contracorriente, por lo que necesita un lector tan activo como riguroso. Pero si algo singulariza y define estas piezas mínimas es el hecho de contar una historia, a menudo sorprendente, ambigua e incluso paradójica, de la manera más concisa e intensa posible. Aquí se recoge una selección de textos narrativos brevísimos de autores españoles e hispanoamericanos, aparecidos en los últimos años en la sección que Quimera ha dedicado al género.

Ambos editores están convencidos de que con este volumen el lector podrá hacerse una idea precisa de la variedad de los rumbos presentes del microrrelato en español; no en vano aquí encontrará textos de gran parte de los narradores que han cultivado el género, tanto de los autores consagrados como de los jóvenes más prometedores.

Ciempiés: los microrrelatos de Quimera Neus Rotger y Fernando Valls

Ciempiés: los microrrelatos de Quimera Neus Rotger y Fernando Valls

LA LUCHA – RUBÉN ABELLA

Una adivina le dijo que moriría en un accidente de tráfico, y desde entonces no ha vivido. Cada día es un tormento, una lucha titánica contra la tentación de dar un volantazo y poner fin a la incertidumbre.

Rubén Abella (En Los ojos de los peces, Palencia, Menoscuarto, 2010)

 

ITALO CALVINO – RAPIDEZ

“La longitud y la brevedad del texto son, desde luego, criterios externos, pero yo hablo de una densidad particular que, aunque pueda alcanzarse también en narraciones largas, encuentra su medida en la página única […] un mensaje de inmediatez obtenido a fuerza de ajustes pacientes y meticulosos; una intuición instantánea que, apenas formulada, adquiere la rotundidad de lo que no podía ser de otra manera.”